Cámara de Representantes aprueba reforma tributaria

El proyecto de ley para reformar el sistema tributario de Estados Unidos fue aprobado en la Cámara de Representantes con una votación de 227 votos a favor y 203 en contra. Según encuestas previas, el proyecto de ley tenía un amplio margen de desaprobación que alcanzaba el 55 por ciento, una situación que no desanimó a los republicanos en su lucha por conseguir su primera conquista legislativa.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan insistió en los beneficios del nuevo sistema tributario, asegurando que generará más empleo y llevará dinero de regreso a los bolsillos de los estadounidenses. Ryan también resaltó que el plan de reforma tributaria si bien no va solucionar todos los problemas “sí hará que sean más fácil de superar”.

El Congreso de Estados Unidos, bajo control republicano, aprobó de esta manera la mayor reforma al sistema tributario en más de 30 años.

Se espera que el Senado haga lo propio

Sobre la supuesta baja popularidad de la propuesta de reforma tributaria, Ryan insistió que “los resultados harán que se vuelva popular”.

Las reacciones no se hicieron esperar, una de las primeras en emitir su opinión fue la senadora demócrata, Dianne Feinstein, quien tildó la propuesta de reforma tributaria de “desastrosa” e hizo un llamado a través de su cuenta de Twitter a sus colegas en el Senado para que voten “No” a la reforma tributaria.

El senador republicano Ted Cruz señaló que se trató de “una gran noticia” los resultados de la votación en la Cámara de Representantes y prometió trabajar en el Senado para aprobar rápidamente el proyecto de ley que “ofrezca recortes tributarios genuinos para el pueblo estadounidense”.

El lunes, los últimos dos senadores republicanos que se resistían aún a la iniciativa legal, Susan Collins y Mike Lee, accedieron a respaldarla.

Los republicanos insisten en que el paquete de rebajas de impuestos por un valor de $1,5 billones de dólares para las corporaciones, pequeños negocios y personas impulsará el crecimiento económico y el empleo.

La legislación consensuada contiene elementos de los dos proyectos separados de la Cámara y el Senado. Recorta permanentemente la taza impositiva para las corporaciones del 35% actual a 21% y reduce los impuestos a los estadounidenses más pudientes, mientras que otorga reducciones más modestas de impuestos a los demás.

Los recortes presupuestarios para los individuos son temporales y expirarán en 2026. Por ejemplo, la deducción de impuestos más usada —por unas dos terceras partes de las familias estadounidenses— se duplica a $24.000 dólares para los parejas casadas pero termina dentro de ocho años.

La legislación también elimina una importante e impopular parte de la ley de salud aprobada durante el gobierno del anterior presidente Barack Obama, que obligaba a los contribuyentes sin seguro médico a pagar una multa. Tal medida podría resultar en un aumento de las primas de seguros para el resto de contribuyentes.

Los demócratas argumentan que los impuestos favorecen especialmente a los ricos. (Voz de América).

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